Quien me conoce sabe que hay tres cosas con las que nunca juego a la hora de ir a mi trabajo: el sueño, la comida y la voz. Debo de dormir un mínimo de nueve horas para tener humor y cuerpo para estar al 100% con los sujetos. Tengo que desayunar fuerte o me puedo caer redonda en mitad de una sesión. Y tercero y último: no soporto a los docentes con disfonías dando clase como si nada y menos a mi.
Es sencillo de hacer: me acuesto temprano, hago desayuno "ración minero" y realizo junto a los sujetos ejercicios para relajar las cuerdas vocales en todas las sesiones del día.
La anarquía y la dejadez en general acampan en mi persona excepto en esos tres puntos. Pues bien, llevo tres días acostándome muy tarde por el enganche que tengo con Dexter, duermo y como poco por los mocos y he perdido la voz al tener que andar respirando por la boca. Pobres sujetos, mañana la teacher va a tener un humor de perros.
Es sencillo de hacer: me acuesto temprano, hago desayuno "ración minero" y realizo junto a los sujetos ejercicios para relajar las cuerdas vocales en todas las sesiones del día.
La anarquía y la dejadez en general acampan en mi persona excepto en esos tres puntos. Pues bien, llevo tres días acostándome muy tarde por el enganche que tengo con Dexter, duermo y como poco por los mocos y he perdido la voz al tener que andar respirando por la boca. Pobres sujetos, mañana la teacher va a tener un humor de perros.


