noviembre 02, 2010

Marcela, ¡las nuevas generaciones vienen pegando fuerte!

Quienes no traten con sujetos pequeños, de tres años, para ser exactas, quizás no aprecien el alcance del hecho acontecido a las nueve y poco de la mañana dentro del aula.
Tenía la tutora en sus manos un tarjetón donde aparecían tres personas de cuerpo entero de unos cinco años. La del centro estaba de frente comiéndose un helado. Las otras dos, de espaldas. A continuación, ha preguntado que cuantos niños había en la imagen, directamente han contestado al unísono -¡tres niños!- M y yo nos hemos mirado con la boca abierta y los ojos como platos. No había habido un trabajo previo. Cuando aún no habíamos salido de nuestro asombro, S3años ha levantado el brazo y ha dicho en tono algo enfadado - no M, son dos niños y una niña-


Vídeo recomendado: Changing Education Paradigms

noviembre 01, 2010

octubre 24, 2010

Sal de frutas en vena necesito yo.

Hay un momento en el que tienes que bajar la cabeza y ponerte a hacer lo que corresponde. Dispongo todo. Las personas a mi alrededor muestran su apoyo, constante y cercano. No me llega lo externo. Por más que lo intento no puedo huir de lo que sucede dentro de mí, me pongo en marcha y no llego a ninguna parte. Lo único que siento es una amargura que pasa al plano físico dejándome un regusto rancio en el paladar.
Gracias que tengo las sesiones de los miércoles. Cantar se ha convertido en una terapia para mi. Esta semana también se ha atascado, Per la gloria d'adorarvi versionada por la Sutherland me resulta soporífera. Menos mal que está Ramón Vargas para recordar que G. Bononcini pertenecía al Barroco. Aunque lo cierto es que tampoco me llega. No me llega nada.

octubre 09, 2010

Just me.

Han pasado cincuenta horas desde que volví a prometerme, por cuarta vez, a mi misma (y a mi preparador) que iba a trabajar más. Ellas escriben y escriben. Folios con márgenes, letra equilibrada y limpia. Buen contenido. Aquí estoy, repaso lo sucedido ayer, me miro el ombligo hoy, miro por la ventana. Escucho algunas piezas del último de Maxim Rysanov. Todo Bach. Sus suites. Bach siempre será Bach, pero hoy no tengo yo el iso para barrocos. Benenzon, ¿era Benenzon? decía que cada paciente tiene un iso diferente, hay que dar con él. El mio es cambiante, el vuestro también. Tendréis días que una balada lacrimógena berreada en vuetro coche os libere. Otros días escuchar música os horrorizará. Otros, castigaréis a vuestros vecinos con reggaeton. Hoy estoy primitiva de más, mi iso conecta con Daddy Yankee. Spotify me mata ¿cómo me mete entre Bach y Daddy Yankee un anuncio de la mierda de universidad católica murciana? Mi hermano se va, ¿salgo de la cueva para llenar la casa de olor a palomitas? Con lo fácil y útil que sería redactar los dichosos objetivos de ciclo y de curso... lo haces y se termina el come come que tienes en la cabeza. Una canción más. Esta mañana me reía con Prófuga. Ya no recuerdo por qué, pero me encanta cuando nos da por decir cosas absurdas. Cuando le hablo con eses y ella me responde con acento ruso. Me pone los pelos de punta pero me río. La chincho con unas cuantas eses más. Y el caso es que no estoy triste ni agobiada. Raro en mi. Los sujetos me llevan loca. La semana que viene en la clase de segundo van a desaparecer las mesas y las sillas. Pintan en las primeras y no les dan uso a las segundas. Le pediré colchonetas a la de EF o a la de física, como la llaman los sujetos. Nada de libros, nada de lápices. Davy Dog, Naughty Monkey, Emma y el resto de la tropa van a desaparecer por ahora. Voy a comprar un micrófono con petaca. LLego sin voz a las clases de canto. El jueves me caí de la bici, estaré dos semanas sin ir a full. Ya me hacía quince flexiones a la par que mi partenaire. Él seguía treinta y cinco más. Mmm...mi iso a vuelto a cambiar, ahora, Cesaria Evora. Me viene a la cabeza mi tío John. Me llamaba desde el otro lado del Atlántico. Nunca se acordaba de la diferencia horaria. Siempre me decía study, study, study! work, work, work! Murió en octubre de 2001.


septiembre 22, 2010

Un cancrejo y C4años.

Ya me he hecho fan de un sujeto de mi nuevo cole. Se llama S4años. Es menudo, moreno y tiene el pelo cortillo y tieso. Come poco. Sabe mucho.
Cuando preguntamos como hacer tal o cual cosa o presentamos algún objeto nuevo, C4años, lo repite en voz baja, alta, sentado en la asamblea, de pie, lejos de mi y como me ha conquistado, acercándose a mi, naricilla con nariz y diciéndomelo bajito.
El otro día me fui con un montón de tarjetas de vocabulario al patio y lo llamé. Llegó a decirme ochenta y tres palabras en inglés. Flipé. Cumple los cuatro años el próximo siete de octubre.
En la segunda sesión que tuve con su clase me llamó a gritos mientras miraba dentro de una cajonera llena de cuentos....

- Teacher, ¡un cancrejo! (nuestro cole está a escasos cien metros de la playa y una piensa que un cancrejo puede llegar a una cajonera en la segunda planta de un edificio)

- Let me see... ¡aaaaaaaaaaaaaaaaaaah! (el sujeto me mira con los ojos como platos y el resto de sujetos dejan sus actividades a un lado y se acercan correteando o a saltitos)
¡¡¡C. que eso no es un cancrejo, es una cucharachaaaaaaaaaaa!!!

Le conté a la madre lo sucedido intrigada por el desconocimiento de C4años sobre el ser vivo más asqueroso e invasor de Águilas, las cucarachas o gambas (por el tamaño y color). Me contó que si le dicen que es un cangrejo, el niño se convence de que no es una cucharacha y se queda tan pancho. La madre que la parió.